PROYECTOS DE VIDA. CLAVES DE LA AUTORREALIZACIÓN

Ayer te despertaste: ¿Qué hiciste? ¿Qué alcanzaste?

Hoy te despertaste: ¿Qué harás? ¿Qué te propones alcanzar?

Mañana, si te despiertas (te deseo que sí, por supuesto): ¿Cuáles son tus planes? ¿Qué esperas lograr?

Sí, ya sabemos, siempre algo se logra, algo pasa, aunque sea nimio. Es la consecuencia natural de estar vivos.

Pero, así es la vida, llena de peros: eso que logras un día y otro, ¿cómo se engarza entre sí? ¿qué relaciones tiene con tu intencionalidad (doy por descontado que exista) de hacer mejor tu futuro, de que tu sonrisa sea más plena cada día que avanza?

Esa, justo esa, es la diferencia entre el Proyecto, el Plan de Vida y el correr desorganizado del tiempo a ver qué pasa, a ver qué sale.

Por más que te engañes, que seas el artista del minuto a minuto, de lo que venga: no será posible tu futuro deseado si no lo proyectas, si no lo planificas.

Piensa un poquito: ¿tus mejores logros han sido fruto del azar o de tu coraje?

Piensa un poquito: esos que reconoces, que admiras como exitosos, autorrealizados en cualquier ámbito, ¿acaso no parecen provistos de un orden inteligente responsable de sus logros?

Ahí está, no hay casualidad, ¿cierto? En el bien pensado y estructurado Proyecto de Vida está la clave.

Y la clave es:

  • Encontrar tu sentido de la vida. ¿Para qué crees que estás aquí? ¿Qué te hace especial? ¿Cuál es tu misión?
  • Identificar tus metas fundamentales. ¿Qué quieres lograr?
  • Capacidad organizativa: hay que ponerlo todo en perspectiva, integrado, en orden para que se pueda lograr. La cosa no es comoquiera, no. Lo que comoquiera se hace, a medio hacer se queda.
  • Esta es especial, tan escasa y definitoria: paciencia, perseverancia, constancia, disciplina, voluntad; en fin, la capacidad de seguir, pase lo que pase, el rumbo trazado.
  • Flexibilidad: Es inteligente, sí, muy sabio, rectificar, enmendar. No hay caminos rectos en la vida.
  • Hazte cargo: Es tu proyecto, es tu vida. Es tu responsabilidad.
  • Sé severo y gentil contigo: severo para obligarte a la mejora continua, gentil para que te felicites, sin vergüenza, por cada logro. Estás vivo, ¿no?
  • Cree en ti, quiérete. Y quiérete mucho: Amarse es la base de la identidad personal, de reconocerte tal cual.

Destierra estos feos defectos del carácter

  • No te quejes: mira, a nadie, en verdad, le importa tu queja, tu llanto. ¿Ante quién te vas a quejar que no seas capaz de desarrollarte? ¿No es lastimoso? Bueno, no des lástima. No te des lástima.
  • No culpes a otros de tus fracasos. Si no puedes de una forma, crea otra. Si las condiciones no te favorecen, transfórmalas. Si tienes que hacer cambios en tus metas, en tu estrategias, hazlos. Si no lo logras, no pudiste: reconócetelo y ya. Pero no te prostituyas con la culpa.

Elabora, dale importancia a tus Proyectos de Vida, porque

VIVIR ES LA META

#vivireslameta

Deja un comentario